FMMDP, un carisma al servicio de la educación

El compromiso con la educación cristiana de niños y jóvenes ha ocupado un lugar importante a lo largo de la historia de la Congregación. En numerosos lugares y con distintas iniciativas las  hermanas primero y más tarde en unión con los laicos hemos hecho presente el carisma recibido al servicio de la educación, fundamentalmente en centros propios, caracterizados en todo momento por un estilo educativo inspirado en la práctica educativa de María Ana Mogas, adaptado a las distintas realidades para dar respuesta a las necesidades distintas de sus destinatarios.

 

Actualmente este estilo educativo está definido en nuestra Propuesta Educativa y el Proyecto Educativo Evangelizador.

 

Rasgos específicos de nuestra propuesta educativa

Nuestra escuela se define como escuela cristiana y franciscana, en fidelidad al estilo de nuestra Fundadora que inspiró su labor educativa en valores franciscanos, destacando la sencillez y cercanía en las relaciones, y la creación de un clima fraterno de alegría y austeridad en la comunidad educativa.

Desde el derecho de toda persona a una educación adecuada a sus capacidades, nuestra escuela se abre a todos los que deseen este estilo educativo, optando por atender preferentemente a los más desfavorecidos. Para ello, siempre que sea posible, nos acogemos a la financiación pública. Queremos así favorecer la igualdad de oportunidades y evitar discriminaciones por motivos económicos.

Una educación:

  • Al servicio de la persona, caracterizada por el desarrollo de unas actitudes que la hacen: fraterna, defensora de la vida, creativa ante las nuevas situaciones, responsable, alegre, austera, defensora de la paz y abierta a la trascendencia.
  • Para construir una sociedad más fraterna y solidaria, más participativa y democrática, más comprometida con la justicia, más humanizadora, crítica y creativa.
  • Desde un Proyecto Evangelizador que expresa un modo de ser y estar en el mundo, manteniendo el diálogo fe-cultura-vida, promoviendo la iniciación e integración en la comunidad cristiana, de la que la comunidad adulta del colegio es referente.
  • Con una pedagogía franciscana al estilo de Mª Ana Mogas que prioriza la creación de un “ambiente cálido y acogedor”, dando respuesta a los desafíos de la realidad cambiante, de forma creativa e innovadora, valorando la pedagogía de la presencia y el método persuasivo. Manteniendo el compromiso de una formación continua para los educadores.
  • Esta educación, es llevada a cabo por una comunidad educativa que:

Integra con estilo fraterno

Fomenta el sentido de pertenencia y de corresponsabilidad de todos.

Anima a la participación.

Impulsa la formación permanente de cada estamento y compartida por todos.

 

 
 
Escuelas que se gestionan en Misión Compartida, con un estilo de dirección propio, siempre en Equipo que se distingue por ser: participativo, orientador, animador, organizador que propicia la formación permanente. 
Español